Labradores en mis miembros

Susurraba las palabras como el peligroso homicidio cometido por las maneras de los hombres, la luciernagas sobresalian de las matas, y aun las ratas, se escurrieron en las lunas que asomaban por el horizonte.
Tus senos debieron alcanzar la prestancia de un dolor, pero eramos placer y lujuria, nos importa ser cuidados por los hombres?... solo la finalidad de la existencia nos demuestra la eternidad.
Caminabas sobre los vidrios rotos, tus pies sangraban, las huellas nos marcaban el camino a casa, dos mas dos eran fragiles cuatros, y tus manos acariciaron mi cabello, yo he muerto en las puertas de troya, cual es tu nombre?, ahora solo somos dos, mira el cielo caer en la muestra de nuestra obra, el rojo de mis heridas, aun no han parado de sangrar.
Occidente se cimento sobre la muerte, quizas la totalidad de la humanidad... el hombre es la muerte... y aun asi nos expulsaron del paraiso, tener el poder de desterrar las infinitas latitudes y nunca caer bajo la espada del conquistador.
Unos han muerto, sobre la muralla llueven las gotas de sangre, la ciudad esta rodeada de cruces, y los cuerpos que cuelgan de ellas dicen tu nombre... ahora el dolor tiene nombre... sobre las murallas nos despertamos para volver a combatir, de nuevo sere decapitado, y nuevamente dormire eternamente, labradores devoran mis miembros, y los buitres sobrevuelan mi cuerpo ofrecido a los dioses, mi corazon aun late, siente como respira, como descansa, como se duerme... puedes sentir como mis ojos se desvian buscando los tuyos, pero aun me escapo hacia las brazas del infierno.
Los expulsados cayeron, la batalla tuvo vencedores, y las espadas con llamas estan cuidando la entrada al imperio... los angeles huian el fuego sagrado... no hay nada mas bello que el grito de la huida, el status quo ha nacido, habra un reino del bien y un reino del mal, y la humanidad sera el campo de batalla, derrotas y victorias, avanzo sobre los cadaveres, esperando tus senos agrios... dios he sido derrotado, mi cabeza te pertenece, nadie escucha mis palabras, tienen tanta sangre, mis manos han recorrido tantos cuerpos que aun sienten la totalidad de las pieles, dios estoy frente a ti, desnudo esperando enfrentarme contigo en mi ultima batalla.

