miércoles, agosto 30, 2006

Rufianes


No sonaba musica en los infimos espacios cubriendo las escaleras que nos mostraban los caminos a Roma, el segundo entre tu mirada y la mia, nos alcanzaba para permitir olvidar la totalidad de nuestras vidas anteriores, de repente, la normalidad comenzo a marcarnos nuevamente, y nuestros ojos buscaron la salvacion en ese horizonte acercandose cada vez que retrocediamos de la imagen del ardiente sol.
El cansancio podia amartillar su gatillo sobre nuestras cabezas, los arcangeles descendian ante las puertas del infierno, arden las llamas mientras la ciudad mantiene su logica rutina, seres que desnudos buscan arrancar una lagrima, nos divierten cuando la verdad se nos presenta sobre la palma de las manos.
Una gitana dijo un nombre cuando me vio las lineas, me arranco mis ojos, mordio mi corazon, maldijo todos mis nombres, y agonizando se desvestio para acariciar mi cabello, beso mis labios y arranco mi nariz pero nada me consolo, tu nombre lo llevo tan marcado en mi destino como una condena.
Eramos tan poco, palabras, mientras los perros mordian los huesos de los muertos, ancianos nos cansaron y divertidos nos dedicamos a lamentarnos que un dia moririamos, y decidimos crear a dios, darle la fuerza de la creacion y la maldicion de asesinar a sus hijos, unos en una cruz, otros en las puertas del infierno.
Los arboles mueren en invierno, pero cuando miro tus recuerdos, veo que la muerte esta presente en el utero de tu madre, si lloraste primero fue al ver la vida que te tocaria vivir, muchos años despues llorarias por mi nombre ausente.
 Bitacoras.com
Buscador y directorio
imagen
Internet MarketingContactosTacañoBecasSubastas