En el día de la Independencia la presidenta de la Nación tuvo el gusto de citar la frase inaugural del celebre 18 Brumario de Luís Bonaparte, aunque cometiendo un error respecto al género teatral, en vez de comedia tendría que haber dicho Farsa… la cita que aludió la presidenta es la siguiente:
“Hegel ha dicho alguna vez que todos los hechos importantes de la historia universal es como si ocurrieran, digamos dos veces. Pero omitió añadir: primero como tragedia, y después, como farsa”.1
La pregunta que me surgió es la posibilidad de pensar la historia argentina bajo los parámetros teatrales, de la tragedia y de la farsa, si detrás de la antonimia del conflicto actual, quien construye el personaje caricaturesco, con rasgos exagerados… aunque la trama sobre la que se construye contiene hechos verosímiles, donde atrapados por los diferentes giros del acontecimiento, los participantes, activos y pasivos, no pueden cambiar de canal, mientras detrás de una estructura central, alrededor del mismo surgen miles de pequeños programitas que se dedican a comentar los avatares de la trama, y por supuesto en nuestros lugares de trabajo, esparcimiento, de paseo, como una historia, que genera pasiones encontradas, establece una paleta de pintura basada en colores negro y blanco, sin la posibilidad de combinar los colores buscando las escalas cromáticas.
Por supuesto hay quienes detrás de miles de discursos buscan recrear un pasado mítico dorado, ubicado en una doble coordenada temporal, por un lado, el año 1945, con la construcción del peronismo, y otra ubicada, en el periodo de luchas revolucionarias de las décadas de 1960-1970, aunque creo que como buena lectora de Marx, debe saber el siguiente párrafo, por las dudas de ubicación es el segundo del texto mencionado:
“Los hombres moldean su propia historia, pero no lo hacen libremente, influidos por condiciones que ellos han elegido, sino bajo las circunstancias con que tropiezan inexorablemente, que están ahí, transmitidas por el pasado. La herencia de todas las generaciones muertas acosa la mente de los vivos como una pesadilla. Y cuando se disponen a sublevarse y sublevar el estado de las cosas, a crear algo inusitado, en tiempos de crisis y rebelión es precisamente cuando, con miedo, conjuran en su auxilio los espíritus de antaño, se disfrazan con sus nombres, sus consignas de guerra, sus vestimentas, para interpretar una nueva escena de la historia universal con ese traje de vejez respetable y esas palabras prestadas. (…) Como el principiante que ha asimilado un nuevo idioma: lo traduce siempre a su idioma nativo, pero sólo ha incorporado el espíritu del idioma ajeno y sólo puede operar con libertad en él cuando se mueve dentro de él sin remembranzas y olvida la estructura de su estructura nativa”.2
O sea en otras palabras, la historia no corre en vano, simplemente porque los hechos históricos, solo ocurren una vez, y por otro lado, el presente, construye el espacio de acción de los hombres, donde se encuentran los limites y las potencialidades de los sujetos y de sus acciones, o sea, no podemos construir el peronismo de 1945 en el 2008, por mas que en el nivel discursivo se intente instalar la visión de un “renacimiento”, por mas que se reconstruya el imaginario social que intenta articular una sociedad binaria.
Aunque hay que admitir que esta representación teatral, esta farsa que se reconstruye diariamente, los distintos actores sociales intentan hacer muy bien el papel que les ha tocado representar… eso si… tratando que la “historia relatada” no se les vaya de las manos.
1. Introducción
Toda buena trama debe tener un principio, la cual quien la relata, cree ubicarla en el proceso ocurrido a fines del 2001, lentamente algunos de los actores secundarios fueron agarrando un papel principal.
La política de incautación de los depósitos bancarios ordenada por el Ex Ministro de Economía, Domingo Cavallo, movilizo a las clases medias porteñas, que sumadas a la movilización de los sectores marginados de la sociedad argentina, los desocupados, creo un caldo de ebullición muy difícil de controlar, para el debilitado gobierno de Fernando De la Rua, este ultimo decide en un acto de arrojo decretar un estado de sitio, cuando comienzan a producirse los primeros saqueos, la clase media porteña, quien parece volverse automáticamente sensible a las libertades políticas, comienzan a movilizarse de manera espontánea sacando sus cacerolas, produciendo en la noche del 19 de diciembre la renuncia del ministro de economía, y luego el gobierno aliancista decreto su propia muerte al ordenar la represión que produjo 30 muertos, el día 20 de diciembre, así un presidente tuvo realizar su ultimo vuelo en un helicóptero después de firmar su renuncia, ante el rotundo no del partido Justicialista de formar un cogobierno… si estos últimos, vieron la posibilidad de retornar al gobierno, al declarar zonas liberadas en la provincia de Buenos Aires, principal baluarte del partido a nivel nacional.
Aunque el resultado fue que el peronismo intento dirimir las luchas internas en el seno del parlamento, al proclamar y al volver a proclamar una variada cantidad de presidentes provisorios, donde los cortes de cabezas internas llevaron al principal artífice del peronismo al gobierno al ex gobernador, ex candidato presidencial, ex vicepresidente, Duhalde al gobierno… logrando lo que no pudo por medio de los votos llegar al máximo, aunque con un carácter de transición, al poder presidencial… su misión convertirse en el partido del orden, para frenar la movilización social en la Argentina.
De estos hechos, podemos adelantar algo, en la clase media porteña, sabedora que dios esta en todas partes pero atiende en Buenos Aires, construyo el mito de que estas movilizadas con un par de cacerolas, pueden tirar un gobierno, como si convertidas en un partido urbano pueden convertirse en un factor de poder decisivo, sobre ese mito las clases medias se movilizaron este año… pensando que la presidenta en conflicto con el campo, con un nuevo frente abierto en la principal ciudad podían torcer el brazo del gobierno, sino producir un cambio de gobierno.
Lo que no tuvieron en cuenta, que a diferencia de lo ocurrido en el 2001, el peronismo hoy, con luchas facciosas internas, esta en el poder, y segundo, que el otro actor central de la movilización de ese momento, los desocupados, hoy se encuentran, divididos respecto al gobierno, algunos se han incorporado nuevamente al mundo del trabajo, y que es central, miran con desconfianza a su “antiguo” aliado de las jornadas del 19 y 20 de diciembre, porque en su memoria queda la vuelta atrás, por no decir “traición” que es una palabra fuerte, de la consigna “Piquetes y Cacerolas, la lucha es una sola”.
¿Cuál fue el papel de Duhalde en el gobierno? En el contexto de movilización social, sumados a la crisis económica, cumplió el papel de tomar su gobierno para mediar entre los intereses de las clases argentinas, intentando de dar una salida a los reclamos propios, dividiendo, y de esta manera generar los mecanismos para instaurar de nuevo el orden Burgués… pero no solo se convirtió en el partido del orden para la sociedad sino también hacia dentro del partido peronista.
Veamos esto detenidamente, a las clases medias lentamente las volvió al camino al declarar que los depósitos bancarios se devolverían en la moneda depositada… aunque bajo las reglas propuestas por el, que en el fondo no se cumplieron, pero si unos de los móviles de las clases medias es el bolsillo, entre perder todo y quedarse con algo… se quedaron con algo.
El otro reclamo motor de las clases medias porteñas, fue el famoso “que se vayan todos”, desnudando que la crisis institucional de la democracia argentina había calado hondo… ante un parlamento desprestigiado, en algunas urbes surgieron espacios de debate, con principios de una nueva institucionalización, las “asambleas”, que constituyeron durante un corto espacio temporal, materia de debates, como si en las clases medias lentamente reconstruían en el imaginario muchos las jornadas de Febrero, espacios de doble poder… cuando en realidad adolecían de una falta de organización que les permitiera trascender el marco de lo asembleario y pudieran constituirse como un espacio alternativo de poder… lentamente las asambleas se desvanecieron… y quedaran en la memoria como una flor que murió antes de florecer.
Al decretar la devaluación, y a la vez la licuación de las deudas al valor monetario post-devaluación permitió tranquilizar a los sectores dominantes argentinos: a la burguesía industrial, que le dio sus hombres para ser ministro de economía, le dio un impulso para que puedan resurgir de las cenizas de las llamas del primer neoliberalismo, al generar un espacio de competitividad ante los productos extranjeros, a los sectores ligados al capital multinacional la licuación de las deudas le permitió mantener tasas de ganancias, y les evito, que entraran en crisis, esta licuación podría denominarse como la segunda nacionalización de la deuda privada… aunque por supuesto, esta vez de una manera menos visible.
Así mismo la esencia del sistema económico no sufrió alteraciones, los principales grupos empresarios extranjeros, con deudas licuadas, se mantuvieron con las empresas, y algunos incrementaron sus ya altas tasas de ganancias.
La devaluación permitió que los sectores agrarios pudieran favorecerse con una salida de sus productos al mercado externo, ya sea reconvirtiendo sus tierras en la producción sojera, o a traves de un proceso de arrendamiento de tierras, que permitió concentrar las tierras en manos de empresarios extranjeros, para la producción sojera.
Con quienes tuvo menos cariño, fue con los desocupados, quienes rápidamente olvidados por sus antiguos aliados, sus reclamos fueron calmados vía un aumento de los planes sociales, o vía la represión.
El asesinato de los dirigentes piqueteros Kosteki y Santillán, marcaron el lento declive de las organizaciones de desocupados.
Aunque también significo el fin del gobierno de Duhalde… aunque todavía tenia una ultima carta para jugar… ejercer la disciplina dentro del partido peronista… la imposibilidad de consensuar una lista única, y tener que eliminar políticamente, al ex presidente Menem, llevo a las elecciones generales la elección interna del partido, apadrinando a Néstor Kirchner.
En esas elecciones, la expresión del neoliberalismo a ultranza en su versión justicialista, gana las elecciones, pero como no logro la mayoría necesaria debía ir a una segunda vuelta con el candidato apadrinado por Duhalde… sabedor que no ganaría esa segunda vuelta, decide renunciar… pensando que el gobierno siguiente estaría debilitado por la escasa legitimidad electoral del nuevo mandatario.
Cuando Duhalde entrega la banda presidencial, había cumplido sus objetivos disciplino a la sociedad argentina, genero un espacio de consenso dentro de las fracciones burguesas argentinas, y elimino políticamente a su principal enemigo… y de muchos argentinos.
Ahora al nuevo presidente le quedaban nuevas tareas que realizar: por un lado generar un consenso que le permitiera gobernar, tomar medidas que pudieran construir una legitimidad en la sociedad argentina, que supere la electoral… y ver como se sacaba de encima a su padrino.
1-MARX, Karl, El 18 Brumario de Luís Bonaparte, Editorial Need, Buenos Aires, 1998, p.13
2-Ídem, p. 13
El gobierno del miedo
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Si el conjunto de los temores de la población pudiera reunirse en un
indicador macroeconómico, el gobierno de Felipe Calderón podría exhibir *urbi
et orb...
Hace 1 hora.

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