martes, febrero 28, 2012
Había una vez... apuntes sobre la idea de relato.
Hemos escuchado y leído sobre la construcción del relato kirchnerista, como parte de la victoria de la construcción hegemónica de la batalla cultural por parte de esta fuerza política, la noción usada articula a la imagen de una narración de carácter ficcional, es decir, lo narrativo del discurso es una construcción despegada de los puntos de la realidad, y a partir de la separación entre discurso y realidad a nivel discursivo, lleva a plantear, en algunos personajes, la idea de una patalogia social, que afectaría a la mayoría de los votantes del kirchnerismo, por lo cual, es como plantear la idea de un cuerpo social enfermo, cuyos dirigentes les reconstruyen un realidad de alternativa.
Dentro de este contexto, cuando cierto conjunto de académicos plantean que existen voceros sin capacidad de emisión de un discurso critico de la realidad, cuya función seria, una especie de trovador medieval, que recorre los caminos del mundo las loas escritas en las entrañas del poder político, para generar una conformidad en el conjunto societal.
La idea, construida, de un relato produce un reconocimiento, la autonomía de la política sobre la economía, pero lo interesante es que la autonomía apunta a la idea des-politizadora, ya que lo político aparece como ficcional, una autonomía, que según la reconstrucción, de los grandes medios, adquiere un carácter falaz, es decir, el argumento es persuasivo, sus premisas se sostienen sobre aseveraciones falsas, frente a una realidad, quien argumenta sobre ella es un acto de construcción falsa, la economía, la realidad, según estos espacios de poder no mencionados, no se ajusta con los enunciados sobre la misma.
Un relato ficcional que tiende a la construcción mitológica de la acción política, ignorando, que todo mito, tiene un núcleo de certezas previas, que no actúan solo como ficción, sino como un núcleo de movilización político, que genera identidades sociales y de pertenencias.
El relato de quienes “relatan” desde las columnas, críticos de la sociedad, solo en la esfera de lo político, sin mezclar sus palabras en el entramado de la multiplicidad de poderes que funcionan en la sociedad, pretenden negar la raíz conflictiva del proceso de construcción interpretativa sobre la realidad, lo cual llevados a la acción, genera los conflictos de intereses encontrados, autonomía de lo político, no como espacio despejado del resto de la sociedad, sino autonomía como posición frente al conjunto de grupos sociales que, desde los núcleos no democráticos, en el sentido de su elección, que conforman una sociedad capitalista, es decir, la autonomía de lo político, es reubicar la no neutralidad estatal frente al conflicto, si durante el neoliberalismo, la no neutralidad era un consenso con los sectores tras-nacionales y financieros nacionales, ahora la no neutralidad es ubicarse del lado del trabajo frente al capital.
La realidad no aparece como un objeto disociado del conjunto de luchas por la interpretación y de acción sobre la misma, el kirchnerismo es punto de ruptura con gran parte de la lógica cultural, política del neoliberalismo, y que a partir de esta ruptura, se conforma como un corpus ideológico para desmantelar la estructura económica del neoliberalismo, cambios en el eje de la centralidad de lo económico: lo productivo sobre financiero, el mercado interno sobre el mercado externo, consumo, generación de empleo, son parte de esencial del corpus de practicas emanadas desde el Estado para configurar un sistema alternativo al modelo neoliberal, luego de 8 años de gobierno, estamos asistiendo al enfrentamiento a los núcleos duros sobre los que se montaron durante 30 años, instaurado a sangre y fuego por la nefasta dictadura cívica-militar, el sistema neoliberal: el financiero, transporte y minero-petrolero, la madre de todas las batallas, en la que estamos todos embarcados.
Si hay relato kirchnerista, es un relato heterogéneo, con multiplicidad de voces, con esperanzas unificadas en base a la pasión, sentimiento unido a la acción, acción que se encuentra buscando derribar los núcleos trágicos del neoliberalismo, ayer apoyado por esas voces que se desgarran las vestiduras, un relato con múltiple autores... con los trovadores del pueblo, cantando nuevas y mas alegres canciones... después estarán los psicólogos para atender el problema de odio social de los voceros del poder económico... mientras tanto nuestro relato alegre y lleno de realidad florece en los rincones del país.
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